LX Años Siguiendo tu Luz

Estos últimos meses del presente año perdurarán en la retina de los cofrades de la Estrella. LX Años bajo el amparo de la Santísima Virgen y el recuerdo de aquel otoño del 2005 en el que su barrio la Coronó como Reina y Señora. Además de Actos y Cultos estatutarios, la Hermandad ha querido agradecer de una manera especial a María Stma. de la Estrella su intercesión ante el Padre, por ello se organizaron una serie de actos que acercan aun más la Madre a los hijos y los hijos a la Madre. Eucaristías, charlas, proyecciones, conciertos y un extraordinario Besamano que nunca se olvidará en la humilde capilla dominica.

Septiembre fue uno de los meses principales, ya el día 8, Festividad de la Natividad de María, el barrio tenía un color diferente, la Fiesta de Estatutos en Honor a María Stma. de la Estrella y el posterior concierto de la Agrupación Musical Ntro. Padre Jesús de la Piedad marcaban el comienzo de unos meses cargados de emoción. “La Piedad”, “He ahí Jesús”, “Beso y Traición”, “Sagrada Presentación” y “¡Oh Bendita Estrella!” fueron las notas de partida que los jóvenes músicos ofrecieron a su protectora.

  

Y llegó la fecha esperada. Durante todo un fin de semana, María esperaba a sus hijos para recibir el más puro gesto de amor, un dulce beso de sus cofrades y devotos para dar gracias, pedir perdón e implorar favores que solo una Madre es capaz de conceder. Un efímero altar cargado de simbología aguardaba en la capilla dominica que llamaba a la oración. El silencio de la clausura cedió su dominio a los cantos del Coro de la Hermandad que en forma de flores y canciones le ofrecían regalos a María, flautas y tamboriles rocieros y un magistral concierto de música clásica tampoco quisieron perderse la cita. Además, numerosas familias, además del Grupo Joven e Infantil y la Agrupación Musical, se acercaron a las plantas de María a realizar su ofrenda floral. Todo ello, acompañado, el sábado noche, de un concierto extraordinario ofrecido por la Asociación Musical Pedro Morales de Lopera interpretando “Virgen de la Paz”, “La Sangre y la Gloria”, “A tí Manue”, “Madrugá Macarena”, “Esperanza Macarena”, “Hosanna in Excelsis”, “La Esperanza de Triana” y “En el Cielo de tus Ojos”.

  

  

Octubre fue el mes del recuerdo, una Proyección de Diapositivas sirvió para repasar los LX Años de María Stma. de la Estrella y los Actos y Cultos que se celebraron por la Coronación Piadosa en el año 2005.

  

Noviembre tuvo como eje central el Solemne Triduo, tres días de oración con María del Amor, de la Esperanza y la Misericordia como modelo de la creación. María reunió durante todo un fin de semana a cientos de devotos para compartir juntos la mesa del Altar y acercarse a su Hijo. Además, una interesante conferencia impartida por D. Fco, Juan Martínez Rojas, Deán de la S.I. Catedral de Jaén centró a María, madre de Misericordia, como modelo de la Iglesia.

     

Por último, Diciembre, mes de la Esperanza, María nos volvió a congregar, en esta ocasión, el día 8, Festividad de la Inmaculada Concepción, para clausurar los actos extraordinarios, al igual que en el año 2005. Una Eucaristía para poner broche e unos meses que pasan a la historia de la Hermandad.

Con estas palabras el Hermano Mayor, D. José Antonio Carmona, clausuraba el Aniversario:

“Queridos hermanos en Cristo y María, querido D. Blas Pegalajar, Capellán de esta Hermandad y muy querida Comunidad Dominica, de la que formamos parte, Feliz día de la Purísima a todos.

Este mismo día, Festividad de la Inmaculada Concepción, pero de 2005, se clausuraba el Año Jubilar que con motivo de la Coronación Piadosa de María Santísima de la Estrella esta Hermandad celebró.

Hoy clausuramos su conmemoración, pues conmemorar es llevar a nuestro corazón los momentos y vivencias de las que fuimos partícipes y hacer partícipes a las nuevas generaciones, que por aquel entonces eran demasiado pequeños, para lleguen a apreciar el gran regalo de contar con nuestra Estrella entre nosotros.

En este año largo hemos tenido, bajo la intercesión de Nuestro padre Santo Domingo, la oportunidad de rezar a la Estrella postrados a sus divinas plantas, de rezarle con música y cantos, de mostrar públicamente que creemos en Dios, de corresponder con generosidad a las necesidades de nuestros semejantes y de formarnos más cristianamente, echando la vista atrás para valorar nuestro presente y mirar con esperanza nuestro futuro.

Quiero dar las gracias a Ntro. Padre Jesús de la Piedad y su Bendita Madre María Santísima de la Estrella por su protección, por haber podido disfrutar y celebrar cogidos de su mano este 60 Aniversario de la Virgen y el décimo de su Piadosa Coronación. En aquella ocasión, con motivo de su 50 aniversario, se le ofreció una Corona de oro y plata, con la que agradecíamos su bendita protección y la reconocíamos como Reina y Señora de Cielos y Tierra y sobre todo de nuestros corazones.

A aquel acto asistieron varios hermanos nuestros que ya no están presentes entre nosotros. Nuestro más sentido recuerdo a todos ellos, con la certeza de que María Santísima de la Estrella los ha guiado hasta la Luz de Jesús de la Piedad que los ha acogido en la Casa del Padre.

Quiero agradecer a todos los que con vuestra participación habéis hecho posible la celebración de este aniversario, en especial a la Junta de Gobierno de este Hermandad, pues sin la colaboración de todos no hubiera sido posible realizar tan numerosos y exitosos actos.

Y en especial quiero agradecer a todos y cada uno de los que de una forma u otra habéis hecho posible que se hiciera entrega, en este aniversario tan especial, a María Santísima de la Estrella, del regalo que, en forma de Toca de Sobremanto bordada en oro, resaltará la realeza de nuestra Estrella. Gracias a todas y cada una de las familias, grupos de la Hermandad, y personas anónimas por haber hecho posible este ofrecimiento. Muchísimas gracias.

Clausuro este Aniversario, tal y como se inició, con unos hermosos versos, pronunciados en el Pregón Extraordinario de la Coronación, que sirven como colofón de tan intenso año y en los que podernos ver reflejados los sentimientos de cualquier cofrade de María Santísima de la Estrella cuando nos encontramos frente a Ella.

Qué bella estás, Madre Mía

Cuando a solas te contemplo

En mí mismo recogido

Confesándote mis sueños.

Que radiante estás Señora

Cuando a tu altar yo me acerco

En la soledad desierta,

Que se respira en tu templo…

En esa hora que parece…

Que hasta se detiene el tiempo,

Para que a solas contigo

Me entreabras el cielo

Que adivino en la dulzura,

De tu mirar hechicero…

Que hermosa estás Madre Mía,

Cuando a solas te contemplo,

Porque junto a los demás,

Tú eres la flor de mi ensueño,

Tú eres mi Reina Bendita,

Tú eres mi amor supremo…

Pero a solas contigo,

Cuando sabes de mis anhelos….

Eres la Madre Amorosa,

Que me procuras consuelo

De mis cuitas y desgracias

De mis pecados y yerros

De mi tristeza escondida,

Y de amargos recuerdos,

De nuestra penas y dolores

Y de nuestras culpas sin cuento.

Inundas de Esperanza

A nuestros corazones abiertos

Y nos dejas en tus ojos

Para siempre prisioneros…

Que bella estás Madre Mía

Cuando a solas te contemplo

Que eres la misma

Y no sé…

porque explicarlo no puedo.

Que me pareces distinta,

Que descubro y que veo

Que una ilusión brota

En el fondo de mi pecho…

Que mis pasos vacilantes

Descubren nuevos senderos

Y que resurge el alma

Al mundo del sentimiento

Que Bella estás Madre Mía

Cuando a solas te contemplo

Sin que nadie sea testigo

De ese suspirante rezo

Que sin palabras, mis labios

Musiten en silencio

Que bella estás Madre Mía

Cuando a solas te contemplo…

Muchas gracias a todos.”

Fotografías: Manuel Jesús Quesada, Pedro Oya y Archivo de la Hermandad.